En Playa Paraíso, entre Tulum y Akumal, y los coletazos del Gustav. Llegamos a pleno sol y aquello comenzó a transformarse, como se puede ver en el vídeo. Tampoco duro mucho, apenas una hora que pasamos tomando cerveza en el chiringo justo al borde de la playa, aunque nos mojamos lo mismo porque las olas nos llegaban a los pies y estaba plaga`ito de goteras.